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¿Cómo están protegidos los autónomos cuando se cogen una baja?, Gaudium Asesores

La Seguridad Social y las mutuas de accidentes de trabajo se hacen cargo de las prestaciones en caso de enfermedad

Ponerse enfermo y faltar al trabajo es un pequeño lujo que los autónomos dicen no poder permitirse. De ellos dependen su negocio y sus ingresos y muchas veces se sienten desprotegidos. El temor a perder clientes o el desconocimiento sobre sus derechos hacen que apenas soliciten una baja por enfermedad. Pero el procedimiento es sencillo y, aunque con alguna salvedad, tienen garantizada una prestación similar a la de los trabajadores asalariados.

Cuando inician un proceso de baja, los pasos a seguir son los mismos que un asalariado, ya que “deben acudir al médico de cabecera y solicitar un parte médico de baja”, explica Eva Mirón, abogada laboralista de A&E Abogados. Es entonces cuando el médico tiene que determinar “si es una enfermedad común o una profesional, vinculada al trabajo”, aclara.

Ponerse enfermo es, para muchos autónomos, un lujo

Pero, ¿qué diferencia hay entre una y otra? En el caso de que sea una enfermedad por contingencias laborales, es decir, a causa del trabajo, el autónomo cobrará a partir del segundo día de la baja médica. En cambio, si se trata de una enfermedad común, como una gripe, el autónomo cobrará la prestación a partir del cuarto día.

Además hay una diferencia en la cuantía que perciben. Aquellas bajas vinculadas al accidente laboral “reciben el 75%”, mientras que en la bajas por enfermedad la cuantía “va subiendo conforme avanzan los días, primero un 60% y luego un 75%”, expone Mirón.

SEGURIDAD SOCIAL O MUTUA DE ACCIDENTES

Otro aspecto a tener en cuenta es con quién tiene la cobertura el autónomo: con el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INS) o con una mutua de accidentes de trabajo. Los autónomos, al darse de alta, siempre deben elegir una mutuapara los casos de accidente laboral, pero también pueden decidir ampliar la cobertura a las enfermedades comunes o bien optar por que sea la Seguridad Social quien se encargue de tramitar ese tipo de atención sanitaria.

La mutua hace un seguimiento constante de la evolución del trabajador y va “citando periódicamente para verificar el estado de salud”, explica la abogada laboralista. Por eso, es “importantísimo ir a todas la citas y revisiones y reconocimientos, porque si no vas te pueden revocar la prestación”, advierte.

El tiempo máximo de baja médica, tanto para trabajadores por cuenta propia como ajena, es de 18 meses. Vencida esa fecha, un tribunal médico del INS valora si la dolencia continúa y fija el tipo de prestación al que tiene derecho. La cuantía que recibe el trabajador dependerá de si ese tribunal aprecia una invalidez temporal o una gran invalidez, con la que tiene derecho a una prestación vitalicia.

Por tanto, en cuanto a la protección en caso de bajas, tanto autónomos como asalariados tienen una cobertura similar. La gran diferencia, “al margen de las cotizaciones que se hacen a la Seguridad Social” es que “el autónomo no puede permitirse el lujo de iniciar una baja médica porque afecta a sus ingresos, a la perdida de clientes potenciales”, apunta la abogada Eva Mirón. “Ahora con la última reforma, se ha equiparado más al autónomo con el ajeno para hacer frente a las cuotas. Ahora el autónomo tendrá que pagar las cuotas durante la baja solo los 60 primeros días”, puntualiza.